RECORTES NO

jueves, 19 de marzo de 2015

¿Reverdecer los desiertos? ¡Se puede!


Me he quedado tan alucinada al verlo que no me resisto a escribir un post al respecto. Además, hacía tiempo que no escribía nada sobre ecología, así que ya iba siendo hora.

El vídeo que inserto junto a estas líneas tiene ya 2 años, pero una se entera de las cosas cuando se entera, qué le vamos a hacer. Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena. Espero que sea cierto (lo de nunca es tarde, digo), porque como nos demoremos mucho en difundir esta clase de cosas, al planeta le quedan 2 telediarios. Igual nos queda poco de todas formas, pero por intentarlo que no quede. Si hay que morir, mejor sabiendo lo que pasa que no sabiéndolo, me parece.

Como ecologista informada, siempre he creído, al igual que mis correligionarios, que la ganadería era desastrosa para el medio ambiente, debido a la enorme cantidad de gases de efecto invernadero (Metano y CO2 principalmente) generados por esa actividad. Pues resulta que no, que es al revés: la desertificación de las tierras verdes se acelera cuantos menos animales pasten en ellas. 

Se viene dando por cierto que la escasez de lluvia es la única causa de la aridez de la tierra, pero no es cierto. Lo que convierte los pastos en eriales es que la evaporación no sólo se lleva el agua de lluvia, sino el carbono de la tierra. Así de fácil, así de crudo.

Lo más alucinante de la charla de Allan Savory es que demuestra, con datos e imágenes, lo fácil, rápido y barato que sería reverdecer áreas desertificadas. Nada de cavar pozos de agua, regadío intensivo o recetas tradicionales, no, no, no, sino pastoreo controlado, sin más. 

En fin, que os recomiendo la charla de este señor. No es muy larga y lleva subtítulos en castellano.

Posdata: Gracias a Francisca González y a Dubitator Dubitatore por ponerme sobre la pista de este vídeo al compartir el interesantísimo artículo sobre el mito de la superpoblación mundial

viernes, 13 de marzo de 2015

Día de la Mujer 2015


Hacía tiempo que no iba a la manifestación del 8 de marzo. No recuerdo por qué no fui el año pasado ni los inmediatamente anteriores, ni siquiera cuándo fue la última. Quizá le había perdido el gusto a las manifestaciones y lo estoy recuperando, o porque ahora me preocupa más que antes estar con l@s que se quieren hacer ver y oír, volver 'a las barricadas'... No lo sé, pero mira, tanto como me alegró participar en la Marcha del Cambio convocada por Podemos, me siento muy satisfecha de haber estado en Cibeles el pasado domingo a las 12.

(Si no te aparece el vídeo, pincha aquí)


La 3ª edad manifestando su ateísmo
Aparte del 'buen rollo' que se siente cuando compartes espacio e ideales con un grupo de personas que se están manifestando, llevar una cámara de foto y vídeo te permite primero recoger emociones en directo, y luego expresar tu propia visión/versión de lo que presenciaste al repasar, seleccionar, editar y montar las imágenes, complementarlas con música, añadirles texto... Confieso, por tanto, que no es un reportaje objetivo, ni lo he pretendido, aunque también afirmo que no estoy necesariamente de acuerdo con todos los gritos y pancartas recogidos en esos 6 minutos y 31 segundos. En suma, además de estar contenta de haber estado allí, me gusta cómo me ha quedado el vídeomontaje.

Cristina Garaizábal, con Hetaira
Como digo más arriba, hacía tiempo que no iba a esta convocatoria anual, de forma que no sé cómo viene siendo en los últimos años. En cualquier caso, me llamó la atención la extensa franja de edades, la concurrencia de feministas veteranas y las más bisoñas, y no porque las ideas en liza fueran distintas según de qué generación procedieran, sino porque las reivindicaciones siguen siendo las mismas que hace 20, 30 o 40 años: aborto libre, igualdad laboral, rechazo a los abusos del patriarcado, especialmente los que proceden de la Iglesia Católica... Vamos, más o menos lo de siempre. Y sin embargo, a pesar de apreciar poca novedad en tantas pancartas y gritos, no sé bien por qué, sentía una cierta frescura y rabiosa actualidad de todo y todas las que caminaban juntas ese domingo soleado. Si alguien entiende por qué tuve esa impresión, que me lo diga, por favor.

Sin palabras
Lo que más me alivió es que el feminismo sigue vivo y activo, y no sólo el sector radical. He leído y oído demasiadas 'reservas' al feminismo, casi todas basadas en el más insultante desconocimiento de la literatura, filosofía, historia y verdaderas demandas del movimiento, de forma que todo ese gentío en marcha hacia la Puerta del Sol, jóvenes y mayores, trabajadoras en activo y jubiladas, madres y amas de casa, estudiantes... demostraba a las claras que la lucha sigue, y que hay relevo para rato. Cierto que la prensa no se ha hecho eco de la convocatoria, pero eso nos lo esperábamos. Para eso están las citas anuales: reunirnos y demostrar que no salir en la tele ni en los periódicos no es sinónimo de muerte o debilidad.

Por desgracia, la igualdad entre géneros sigue sin existir, como lo atestiguan las 59 mujeres asesinadas por sus parejas en 2014 (y no 54 como manifiestan las estadísticas oficiales). A ellas, las visibles y las invisibles, va dedicada esta crónica.

Ninguna agresión sin respuesta.

domingo, 1 de marzo de 2015

Reencuentro de Babilónic@s

Allá por principios de siglo (de éste, naturalmente), Ari, Fran, servidora, y algun@s voluntari@s más del COGAM, cuando éste todavía tenía su sede en la calle Fuencarral, colaborábamos en el programa Luna de Babilonia

Hoy todavía se emite este espacio de radio, pero est@s 3 ex-compañer@s que hoy, 13 años después, nos hemos reencontrado, hace mucho que dejamos de hacerlo. Me fui a Barcelona en mayo 2002, y desde 2007 que regresé a Madrid me venía preguntando si nos podríamos volver a ver, porque nos llevábamos muy bien.

Servidora, Ari y Fran
Hoy por fin lo hemos conseguido, y ha sido muy gratificante. Tenemos todos esos años más, pero seguimos siendo l@s mism@s. Ari y yo tenemos otra pareja, Fran sigue con el mismo de siempre, tan chispeantes los dos como siempre fueron, dedicándose a lo mismo de siempre, aunque más alejados de la militancia activa, igual que nosotras. Será que hemos envejecido, o que sencillamente decidimos, un@s antes, otr@s después, que esa etapa de nuestra vida tenía que cerrarse, después de dedicarnos a aquellos menesteres. 

Fran, Ari y Alberto
Era de esperar que habláramos más del presente que del pasado. Supongo que eso es señal de que no somos vejestorios con afán desmedido de contarnos batallitas, y tampoco se trataba de renegar de nada de lo que hicimos, porque de verdad que lo pasamos muy bien haciendo radio junt@s.

Nos despachábamos a gusto metiéndonos con la Iglesia Católica y el gobierno de Aznar, y hoy me pareció que retomábamos la conversación donde dejamos nuestro último programa, al estilo Fray Luis de León: "cómo decíamos ayer...". Hoy el Gobierno es de Rajoy, y nuestras dianas fueron Cospedal, Rouco Varela, Rita Barberá, la reforma laboral, los recortes y la Ley Mordaza. Seguimos pensando igual en un escenario similar, aunque sin duda peor que entonces. La verdad, hubo un atisbo de amargura por eso mismo: nos hemos dado cuenta de que no hemos sabido hacer lo suficiente para que la situación no llegara hoy adonde ha llegado. Ha sido la única nota triste de esta tarde de domingo y reencuentro.

Al menos -me consuelo yo- aunque no hemos podido cambiar el mundo, el mundo no ha podido cambiarnos a nosotr@s. Y continuaremos viéndonos, disfrutando de nuestras respectivas novedades, que se anuncian felices a pesar de todo.