RECORTES NO

domingo, 31 de agosto de 2014

Collage en fondo negro


Playfair Hall, Edimburgo. 
S.U.I.S.S., Verano 1985. 

Recuerdos reconstruidos. 
Luz y sombra de nubes que pasan. 
Silencio.

martes, 26 de agosto de 2014

Cuando el fantaseado 'malote' se convierte en REAL CABRONAZO (2/2)

De la raíz a las ramas: hombres y mujeres


Los presuntos violadores de Málaga en libertad
Aunque el post anterior sonase a perogrullada y encima no tocase nada de lo que anuncia el título, al menos sirve para reflexionar sobre las estructuras de poder que padecemos, que tenemos tan asumidas, y que ni siquiera detectamos cuando se nos echan encima. Esa 'jerarquía invisible' en que se basa la violencia social humana se ha dado en llamar cultura de la violación ("Rape culture"). Aparte de ese estupendo artículo de la Wikipedia, os recomiendo también:
Insisto: me da igual que se trate de pederastia, agresión sexual a adultas o violencia de género, porque en todos los casos las víctimas están 'debajo' en cuanto a poder, credibilidad, etcétera, y los agresores 'encima'. Pero recordemos un hecho más concreto: en TODOS estos casos los agresores son casi exclusivamente HOMBRES, por mucho que los caballeros se quejen de que les recordemos esta realidad estadística, como también suele irritarles el incontrovertible hecho científico de que NO son enfermos. El caso de la violación de Málaga y los comentarios que lo rodean me parecen perfecta ilustración de todo lo que llevo escrito en este post y medio.

Gui Fedrizzi
De AHÍ precisamente que dos artículos en particular me hayan resultado tan interesantes: el primero trata de la cultura de la violación, pero (de)scrita por un hombre, y el segundo de la cultura del malote/machote/canalla, pero (de)scrita por una mujer. Ambos se dirigen a su propio colectivo de género para invitarles a reflexionar sobre su conducta e ideas, a des-construir el estatus de víctima y agresor desde dentro.

En la primera parte, cité a Zaron Burnett aludiendo a la vulnerabilidad de la mujer. Ahora, veamos lo que dice Ruth Toledano del 'malote':
  • "Porque el malote, que es un tipo de hombre que, además, suele ejercer de tal, representa en realidad las cualidades del macho peor: chulo (o, simplemente, chulito), bruto (o, simplemente, brutote), fantasma (o, simplemente, presumido), fatuo, desconsiderado, fanfarrón, machote. Son tipos que en realidad exudan machismo por los cuatro costados y tratan con desprecio a las mujeres, pero nuestras mejores amigas, nuestras queridas hermanas se sienten atraídas por ellos y los disculpan."
Mario Balotelli
Más recientemente, Toledano critica mordazmente a ese mismo modelo de hombre, prototipo de futbolistas:
  • "Los futbolistas son héroes, campeones, estrellas. Son titanes, glorias, semidioses. Son superhombres. Los futbolistas son los grandes ídolos masculinos de nuestra época. Por brutos que sean, por zafios que sean, por horteras que sean. No digo que no haya futbolistas de otro tipo, digo que el modelo de futbolista que se vende mayoritariamente es el que representa a un modelo de hombre detestable: el gran macho. El macho imbatible, duro, escupidor. Por metrosexual que sea. El macho macho: granítico, millonario, follador. Heterosexual, claro."
"Oh ssííí, piropeameee, rómpemeee, niño maloooo..."
Pues así nos va. Que los hombres quieran parecerse a un modelo machirulo, que aparentemente tiene mucho éxito entre las heteras, ya es patético. Pero que se les caigan las bragas si ENCIMA es malote, chulo y bruto... es para preguntarse de qué van algunas, a estas alturas de la película. Y lo peor no son las jovencitas que afirman no necesitar al feminismo "porque me gusta que los hombres me piropeen" (igual espabilan un día, pobrecicas), sino las mujeres supuestamente maduras, con estudios, teóricamente empoderizadas que pierden el oremus por revolcarse con esas vergüenzas del género humano. En una fantasía sexual, ven a un 'malote-machote', y disculpan sus excesos mientras follan. Al día siguiente, se dan cuenta de que su ídolo follador se ha convertido en un CABRONAZO de carne y hueso. Algunas, todas orgullosas, te dicen que si sabes ponérsela dura a un tío, tienes la vida resuelta. En fin... "Bienaventuradas las pobres de espíritu, porque suyo es el reino de los cielos".

Ya traté el tema de la educación, y todo esto confirma mi teoría. No sirve de nada combatir la cultura de la violación si los clichés que la sustentan siguen gozando de prestigio social, sobre todo entre las mujeres:

  • hombre=fuerza=dinero=poder=iniciativa
  • mujer=debilidad=dependencia=sumisión sexual=pasividad
No estoy diciendo que todos los hombres deportistas sean violadores en potencia. AFIRMO, eso sí, que la desigualdad en los patrones de conducta son el origen de la violencia, particularmente en la sexual y de género. Afortunadamente, hay hombres conscientes de que son los privilegiados en un sistema que hace daño a las que no lo son, y lo dicen en voz alta. Afortunadamente también hay mujeres que, siendo librepensadoras y feministas, recuerdan a las mujeres si fomentan modelos vergonzantes de poder en los hombres, la violencia está servida, más pronto que tarde. Si encima trasmiten esos clichés a sus hijas e hijos, los machirulos se seguirán frotando las manos muchos, muchos años. 

¡Venga! Un poco de valentía para reconocer que las conductas equivocadas en la desigualdad NO son solamente las que ejercen la violencia, sino TAMBIÉN las que toleran los clichés que la favorecen. 

sábado, 23 de agosto de 2014

Cuando el fantaseado 'malote' se convierte en REAL CABRONAZO (1/2)

Intro

Empezaré por una premisa fundamental: 

Cuando no es autodefensa proporcional al ataque, la violencia se produce porque existe una desigualdad ampliamente consentida e institucionalizada entre agredido y agresor

Corre la voz
Corre la Voz
En ese orden de cosas, es lógico pensar que las víctimas de violencia serán más frecuentemente los individuos (natural o artificialmente) más 'débiles' / menos 'útiles': niñ@s, ancian@s, discapacitad@s, mujeres, etcétera. Creo que en esto hay pocas discrepancias, ¿no?

Ahora veamos cómo se aborda la violencia por el mundo, qué se dice de ella, y qué se puede deducir de todo ello. Me concentraré en la violencia sexual y de género, aunque en realidad, pronto podrá entenderse que es fácil (y lícito) extrapolarla a cualquier tipo de violencia, siempre y cuando -obviamente- víctima y agresor cumplan la premisa del encabezamiento.

Al grano: polvos y lodos


Ruth Toledano
Lo que sigue me viene inspirado por 2 artículos recientes, uno escrito por un hombre, y otro por una mujer:
  1. "La cultura de la violación. Guía para el caballero" (versión en español), de Zaron Burnett III, y
  2. "Los malotes, los machotes, los canallas", de Ruth Toledano,
Zaron Burnett
el primero publicado en mayo de este año (versión original), el segundo este mismo mes.

Aunque aparentemente no tratan de lo mismo, creo que son caminos distintos para llegar a la misma Roma: en qué actitud nos colocamos con respecto a las diferencias de género y qué hacemos o dejamos de hacer para que no se produzca la violencia, esto es, para NO EJERCERLA, pero también para NO FOMENTARLA directa o indirectamente. En otras palabras, tanto Burnett como Toledano pretenden que tanto las víctimas como los agresores dejen de ser tales, y sin duda eso pasa por la reducción de la desigualdad (OJO, en el sentido jerárquico, no identitario) entre géneros.

Empiezo con el artículo de Burnett, que se dirige EXPRESAMENTE a los hombres:
  • "No sé vosotros, pero yo no me paso la vida sintiéndome vulnerable. He tenido que aprender que las mujeres pasan la mayor parte de su vida social con constantes e inevitables sentimientos de vulnerabilidad. Paraos a pensarlo un momento. Imaginaos sentir una constante sensación de peligro, como que tuvierais la piel de cristal."
Si en lugar de 'mujer sola en un aparcamiento desierto' (típica situación de vulnerabilidad) aplicamos este párrafo a 'niño en un colegio con profesores pederastas y gestores que lo toleran', a todo el mundo le resulta fácil empatizar con las potenciales víctimas y condenar a los agresores. Sólo a unos poquísimos pastores de la iglesia, envalentonados / cegados por su poder omnímodo se les ha ocurrido culpar a la promoción del porno en la sociedad y a l@s propi@s víctimas, acusándolas de 'ir provocando':
Sin embargo, muchísimos hombres y una desgraciadamente ENORME cantidad de mujeres consideran que no existe tal paralelismo: para la mayoría de ell@s l@s niñ@s son sagrad@s (libres de pecado), mientras que las mujeres, no. La Biblia lo deja bien claro: Eva tentó a Adán y Jesús dijo: "dejad que los niños se acerquen a mí". Palabra de Dios, amén.

Por supuesto que las víctimas de pederastia han sido y son mucho más indefensas que las víctimas adultas, pero tienen en común lo esencial: la desigualdad jerárquica (poder, credibilidad, etc.) en una situación de violencia, no sólo frente al agresor, sino frente al entorno social. Véase que:
  • En otros tiempos (tampoco muy lejanos), ni siquiera se planteaban investigaciones -ni mucho menos castigos- en casos de pederastia. 
  • En estos tiempos, las denuncias que las mujeres presentan en casos de violencia (sexual o de género) están siendo peligrosamente puestas en entredicho. 
  • Tanto en casos de abusos a menores como en los de violación a adultas, las medidas 'correctivas' se limitan a proteger a la víctima, NUNCA a corregir las conductas agresivas. Eso en el mejor de los casos. En el peor, se llega a culpar a la víctima u otras circunstancias.
¿No huele algo mal en esta filosofía? ¿No será que EN NINGÚN CASO las instituciones y jerarquías pueden permitir que se alteren las relaciones de poder existentes mediante un sistema educativo / ético equilibrado y universal?