RECORTES NO

domingo, 17 de junio de 2012

Cómo repeler a un viejo verde. Me sucedió a mí...

Lenteja me ha recordado una experiencia que tuve hace algunos años. Además, inserta un vídeo divertidísimo de Malena Pichot ("La loca de mierda"), lo cual da pie a Juli Gan para enlazar el Blog de Neska, que a su vez se hace eco del original y rompedor proyecto en que participa Alicia Murillo. ¡Esto es Mujeres en Red, colegas! Todo un empoderamiento colectivo, a fe mía...



Lástima que en aquella época los móviles aún no tuviesen cámara, porque la escena habría valido la pena. Corría el año 2001 y mi "pequeño" Alcatel sólo me permitía hablar y mandar SMSs. Bueno, sí... y despertarme por la mañana para ir a dar mis escasas clases particulares de inglés y francés, que con algunas y a veces complicadas traducciones me permitían "sub-vivir" en aquel difícil principio de mi transición.

Regresando -cabreada y preocupada- de una reunión en la agencia de traducción para la que trabajaba (sita en el Pº de la Habana), cogí un autobús que entonces todavía bajaba hasta Sol por las calles Fuencarral y Montera. Me senté en la parte de atrás, junto a la ventanilla izquierda, pensando aprovechar el trayecto para repasar la problemática traducción, confiando estar sola todo el trayecto. Pero no me cayó esa breva...

La mirada "susia"
[Principio del incidente] En alguna parada entre Bilbao y Gran Vía, se subió un tipo enjuto de unos 65-70 años, 1m60, canoso, calvo y barba de 3 días, con gafas y sonrisa rijosa. El autobús estaba casi vacío, pero en cuanto me vio sola en la parte de atrás, se dirigió decidido hasta el asiento a mi derecha, dejándome encajada entre la ventanilla y él. Me olí que iba a tener algún problema con ese sujeto, pero intenté concentrarme en mis papeles, que ya de por sí me ponían cara de mala leche, creyendo que quizá eso lo disuadiría de hacer tonterías. Pues tampoco, oye...

Sutil maniobra del viejo: se puso el periódico -que traía para tal efecto- sobre las rodillas, y por debajo deslizó su temblorosa mano hacia mi muslo, confirmando mis peores sospechas. "A ver si removiéndome se corta..." pensé yo, agarrando mis papeles mientras descruzaba y re-cruzaba piernas. Retiró la oculta mano, sí, pero a los pocos segundos repitió el tembloroso desliz hacia mi ya de por sí cabreado muslo. "Le daré una última oportunidad de cortarse, y si no..." volví a pensar, repitiendo el des-cruzado y re-cruzado de piernas, esta vez reforzado con un fuerte carraspeo, que sólo un perfecto imbécil habría interpretado como fortuito. Sin embargo, el viejo, además de verde, debía ser perfectamente gilipollas, porque, por tercera vez volvió a intentar sobarme bajo el periódico...

Cheap and 'chic'
"Hasta aquí hemos llegado. Se lo buscó" pensé, casi en voz alta. Con rapidez y casi violencia, descrucé las piernas, guardé los papeles en la carpeta, y saqué del bolso la fusta telescópica que adjunto a este relato (por si aún no lo sabéis, soy Dómina, aunque no ejerzo). La desplegué rápidamente ante los glaucos ojos de ese tonto l'haba y empecé a golpear la ventanilla con la lengüeta, diciendo, sin mirarle:

"Yo que usted dejaría de hacer tonterías, o tendrá serios problemas conmigo".

Salvo en algunas películas cómicas de medio pelo, nunca he visto a un anciano reaccionar tan rápido en una huida. Hasta dejó atrás su periódico encubridor antes de dirigirse a la puerta de salida, bajándose en la siguiente parada. [Fin del incidente]

Os animo a llevar algo ligero y contundente como ese baratísimo artilugio, que en un lugar público es bastante más disuasorio y menos problemático que una pistola o revólver sin licencia (de fogueo, claro).

En cualquier caso, que la situación nunca os haga perder el control, a menos que os importe o preocupe una mierda lo que los hombres sean o sientan. Nuestro espacio es nuestro, así que defendedlo con tranquilidad y no os quedéis NUNCA con las ganas de decir la palabra justa o hacer el gesto que corresponde. Es la única forma de conservar la dignidad sin dejar de ser mujeres.

9 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Buenísimo.
Pero yo no voy a necesitar tal artilugio, porque los viejos verdes las prefieren jóvenes...

ISA dijo...

Hace años y años en el cine, a las 4 de la tarde en los Ideal, mi horario preferido y pelis subtituladas y no comerciales. Y sola. Me chifla ir al cine sola.

Estaba viendo la peli y de repente sentí algo en una de las piernas. Al principio no le di mucha importancia porque aunque era verano, yo llevo siempre una "rebequita" porque soy muy friolera y pensé que la rebeca, que no llevaba puesta, se me estaba resbalando. La coloqué bien y al rato vuelvo a sentir un roce en la pierna. Miro para abajo, veo que la rebeca está en su sitio, miro a la derecha, veo a un tio con su brazo izquierdo estirado hacia abajo y sin pensarlo le aticé un tortazo de antología y que se oyó en toda la sala, porque hubo gente que miró para atras.
Me cambié de asiento, seguí viendo la peli y cuando acabó miré y en el sitio donde yo estaba al principio no había nadie: el tío había desaparecido

Olga_C dijo...

MªJesús: Lo de los viejos verdes y las jóvenes es relativo... Yo tenía casi 40 tacos cuando me sucedió eso :-)

ISA: Estupendo lo del tortazo, sólo que quizá deberías haberte quedado donde estabas y mirarle a los ojos mientras él se iba... :-)

ISA dijo...

Olga:
Si me quedo sentada al tío después de la h... que le arreé y no se va le saco los ojos o monto un pollo que no veas. Y a la gente le da estas cosas igual cuando la peli está empezada, como era el caso.

Además a esas horas (4 ó 4.30 de la tarde) el cine estaba medio vacio así que me senté solita y disfruté de la peli.

Si que miré hacia el tio cuando acabó la sesión porque pensaba dirigirme a él y montarle un pollo pero, como ya he dicho, no estaba.
Y por cierto, no me pareció tan mayor, como entre 50 y 60 años.

anuar bolaños dijo...

Completamente de acuerdo.
Todos debemos hacer valer nuestra dignidad.
A veces algunos hombres también son arrinconados por mujeres inescrupulosas.

Olga_C dijo...

Sí, Anuar, pero yo no hablo de falta de escrúpulos ni de arrinconamientos, sino de abusos y agresión, algo casi inexistente por parte de las mujeres cuerdas.

Hormiga dijo...

jjajajajjaa!! cuidadín con olgaaaa!! yo soy de gritarle algo en plan: guarrooo viejo verdeee para que todo el mundo lo oiga y le mire.

magnolia dijo...

Me encanta este blog!! Es maravillosa la info. Besos y abrazos apretaditos.

Olga_C dijo...

Hormiga: Sí, es otra opción, pero pueden negarlo todo, y no quería dar lugar a un circo, sólo que echara a correr con el rabo entre las patas :-)
magnolia: Pues a mí me encanta que te encante. Bienvenida y besos.