RECORTES NO

domingo, 19 de febrero de 2012

Elling

Para celebrar nuestra alegría de estar juntas, se me ocurrió que ir al teatro estaría bien. No me equivoqué, y creo que elegí una gran obra, que además resultó estar muy bien montada y soberbiamente interpretada. 

La interpretación de Carmelo Gómez no me sorprendió tanto, porque es un actor que siempre selecciona muy bien sus papeles (garantía de un actor comprometido con su arte), y que se los curra mucho. Me encantó en El perro del hortelano, de Pilar Miró, donde demostró que podía hacer incluso teatro clásico, algo a la altura de pocos. Eso me animó a ir a verlo sobre un escenario, a ver qué tal se desenvolvía en un teatro de verdad. Excelente, como no podía ser menos.

El que de verdad me dejó atónita fue Javier Gutiérrez. Sólo lo conocía por la tele y algo de cine, donde no lo hace nada mal. Pero entre unas series infantiles como Los Serrano o Águila roja , o un papel secundario en una buena comedia como Crimen ferpecto, y un papel complicadillo como el de Yarne en un montaje teatral de 2 horas seguidas sin descanso, hay un trecho largo. Pues sencillamente sublime. Este chico vale, y mucho. Creíble, incluso más que su compañero, nada sobreactuado, divertidísimo pero con profundidad. Disfrute en estado puro.

El montaje es de los que a mí me gustan: escenario rodeado de público sin apenas atrezzo, proximidad con el público, y ritmo, mucho ritmo. Había perdido la esperanza de volver a ver teatro tan puro sin cansarme. Prueba del algodón: Morritos, que no está acostumbrada al teatro (ni como lectora ni como espectadora), disfrutó de principio a fin, apreciando la grandiosa hazaña de mantenerla en vilo y con sus 5 sentidos durante toda la función. Súper currao.

Alguien podría pensar que es una pura comedia de gags bien hechos. Pues no, para nada. Reflexión sobre la 'normalidad'  ("prefiero peculiar antes que raro", dice Elling), sobre la relatividad de la locura, manifiesto a favor de los desheredados, la esperanza, el amor y la poesía. Salimos renovadas del teatro. Respirábamos mejor. Nos queríamos más, sin saber por qué. 

ERGO: muy recomendable.

2 comentarios:

Gatita oscura dijo...

no soy mucho de ir al teatro, solo e ido 3 veces, pero seguro que es una buena obra y si encima ibas con tu chica, seguro que la noche fue estupenda.

Lametones con achuchones.

Olga_C dijo...

Pues sí, Gatita, fue una noche estupenda. Morritos estaba -y sigue estando- muy baja de ánimos, pero al menos esa tarde se empapó de la magia del teatro.
Risco-rasco bajo el mentón ;-)