RECORTES NO

lunes, 30 de mayo de 2011

Esto es infografía - 1ª parte: Photoshop

Mi primer puzzle
Como hace tiempo que no actualizo por falta de tiempo y energías, y como paso 6 horas diarias de lunes a viernes en mi curso de infografista de prensa, se me ocurre poner algunos de los ejercicios que voy haciendo.

Parece más sencillo de lo que realmente es cuando tienes que aplicar una teoría o un conjunto de condicionantes que te pone el profe. En el futuro, si me contratasen para hacer cosas como éstas, el "profe" sería el "jefe" (Director de Arte o similar), y tendría que ajustarme a lo que me dijera, como es lógico. Aparte de aprender a manejar unos programas de edición de imágenes y de maquetación, con sus  herramientas -a veces bastante complejas- de composición, distorsión, retoque, escalado, etc., se trata de llegar a desarrollar suficiente habilidad intuitiva para hacerlo todo lo mejor posible, en el menor tiempo posible y con el menor número posible de recursos. Os aseguro que al principio resultaba de lo más estresante...

Mi primer 'info-lifting'
¿Mentira o arte? Una buena y práctica respuesta es que depende de la intención, lo cual nos refiere directa y velozmente al eterno debate entre ética y estética. También depende de lo refinada / imaginativa / innovadora que sea la técnica empleada, en cuyo caso regresaríamos al archiconsabido lema modernista: "the Art for the Art's sake" (el arte por el arte). Y que nadie diga que sobre gustos no hay nada escrito, porque es uno de los temas sobre el que ha corrido más tinta en la historia de la humanidad...

El extraño caso de la turista desaparecida

Vamos a un caso concreto. Si un fotógrafo pone un filtro azul en el objetivo, o si un pintor hiperrealista colorea en verde la cara de un anciano en un paisaje urbano, nadie dudará en llamarlo arte, o al menos licencia artística. Por el contrario, si un infografista elimina una o varias personas u objetos de una foto, lo llamaremos manipulación. 

Cierto: existe una diferencia entre la intención de engañar más o menos hábilmente, y la de simplemente crear con más o menos talento, algo que no siempre queda claro para todo el mundo, y que a menudo levanta agrias contiendas  éticas, formales, políticas, y hasta religiosas. En todo caso, me lo paso en grande, como podéis ver.

(Continuará)

sábado, 7 de mayo de 2011

En busca de otro ángel (II de II): ahora sí que sí

Toby y su carita de payaso
Llegamos al punto de cita con la encargada de Las Nieves para devolverle a Coby un domingo por la mañana. Mientras le explicábamos nuestro triste fracaso, esta linda cabecita asomó por encima del reposacabezas de la furgoneta. Tenía esta misma expresión de curiosidad inteligente y tierna frescura, estos mismos ojos brillantes, esta nariz rosada, como de payaso, y estas graciosas orejitas que parecían postizas. 

No teníamos intención de cambiar a Coby por otro perro, pero esta mirada nos cautivó. Carmen sacó a Toby de la furgoneta, y se nos acercó buscando caricias. Con sus mimos y su pelo sedoso, terminó de conquistarnos para darle una oportunidad, porque, como bien decía la experta encargada, no es justo que un perro histérico deje sin dueños a este payasete tan cariñoso y simpático. 

Toby es un perrito encantador, casi perfecto. Es mimoso sin ser pesado, silencioso sin ser aburrido, juguetón sin ser gamberro, obediente pero con carácter. Se nota que es un perro feliz. Ha aprendido muy deprisa a dormir en su cama, respetar nuestro descanso, atender a su nombre, sentarse y esperar a la voz de "vamos", dar la pata, volver a la llamada después de saludar a otros perros, y viaja en coche como si lo hubiese hecho toda la vida. 

Es un placer pasear con él por el parque. Camina sin alejarse, atento a todo sin asustarse, curioso sin buscar basura ni meterse en los charcos, que salta de un brinco sin carrerilla, como una pulga. Al fin hemos podido cumplir la deuda que teníamos con Goofy: adoptar a un perrito y hacerlo feliz como uno más en la familia. Seguimos echando mucho de menos a nuestro angelito sin alas, pero Toby nos ayuda a llevarlo mejor, sin duda.