RECORTES NO

viernes, 26 de noviembre de 2010

"¡Mis fotos en Internet! ¿Y ahora qué hago?"

Una amiga me ha mandado un mail con 2 videos. Os pongo el que viene en español, sobre todo porque me parece más ilustrativo. Es un spot para "proteger" a nuestros tiernos infantes. ¿O más bien a nuestras delicadas princesitas? (Apunto que en ambos spots la protagonista es una chica).

video 

Exterior día, primera: joven gacela, asustada porque salidos y niñatos la reconocen por la calle y se le insinúan. Nótese sobre todo la victimización de la víctima, con un ataque de pánico por una situación supuestamente fuera de control para ella, dando a entender que quizá se deba a una imprudencia SUYA. Por favosssss.

Imaginemos que el protagonista de este spot es un chico, de su misma edad, bien parecido, y que alguien (acaso él mismo, sin pensarlo demasiado) ha colgado una foto suya en calzoncillos. ¿La reacción de quienes lo reconozcan va a ser la misma? ¿Se produciría esa sensación de pánico/descontrol/desamparo en el chico? Y suponiendo que las chicas (y/o algunos chicos) se le insinúen, ¿resultaría igual de desagradable para él? Si la respuesta es "NO" a todo, la cuestión me parece bastante clara.

Vamos por partes.
  1. Aunque bien es cierto que cualquiera (conocid@ o no) puede sacarnos una foto en cualquier sitio, incluso haciendo top-less en la playa, y colgarla en Internet o pegarla en las farolas de nuestra calle, no lo es menos que resulta improbable vernos así expuest@s en un sitio público sin conocer la existencia de esa foto y/o cómo llegó hasta ahí. Como dice un viejo refrán chino, "si no quieres que se sepa, no lo hagas".
  2. Entiendo (aunque no comparto) el pudor, pero quien sienta vergüenza de su imagen tiene un problema. Es decir, comprendo que protejas tu intimidad, pero que tengas miedo a dejar de ser anónim@ es como salir a la calle a cara descubierta y sonrojarte porque pronuncien tu nombre.
  3. Rechazo rabiosa y tajantemente cualquier situación en la que la población humana sea tratada de forma sexualmente diferenciada en el ámbito social. Si las mujeres, en un contexto idéntico, somos más vulnerables frente a los hombres que ellos frente a nosotras, NUNCA se debe señalar a la víctima como causante, ni por acción supuestamente imprudente, ni por supuesta omisión de prudencia.
  4. Conozco a demasiadas mujeres que publican fotos suyas y de sus hij@s en Internet, y TODAS coinciden en dos cosas fundamentales:
    a)  el uso indebido de esas fotos es responsabilidad exclusiva del infractor:
Artículo 18. 1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. (Consitución Española, 1978)
b) las películas que se monten los salidos con mis fotos o los pederastas con las de mi hij@ son cosa SUYA. Ello NO implica que yo consienta sus hipotéticas agresiones, del tipo que sean. ¿Hace falta recordar las sentencias de la minifalda, o de los vaqueros ajustados? Espero que no.
Esta clase de spot mantiene la mentalidad de la falsa protección por el miedo en lugar de fortalecer mediante el empowerment (lo de "empoderización" me sigue sonando a rayos, sorry). Es como huir de un criminal en lugar de denunciarlo. En este caso, además, el "crimen" sólo existe porque, según parece, las mujeres, mucho más que los hombres, son patológicamente inseguras en cuanto a su imagen personal. Y en lugar de enseñar autoconfianza, y por tanto libertad, se mantiene el terror al qué dirán, que sólo fomenta la vulnerabilidad.

Para vomitar, oiga...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Para mujeras en busca de espacio

El día 5 de los corrientes recibo el siguiente correo (no sé de dónde sacarían mi dirección, pero me da igual):

Hola Olga

Te envío información de este “Lugar en el Mundo” ¡por fin! las Mujeres tenemos un espacio rural, donde disfrutar de unos días de relax, encuentro y disfrute de la naturaleza.

Su entorno es también una invitación a la creación en todas las formas que imagines: pintar, escribir, componer, etc.

Casa del Collaíllo (interior)
Si te parece interesante y crees que puede ser del agrado de tus amigas, cuéntaselo. Tenemos tarifas especiales para grupos.

Espero haberte seducido con lo que te ofrezco y verte pronto por este mágico espacio.

Con esa foto de choza celta, ¡cómo no me iba a seducir! Llamé inmediatamente, con la idea de llevarme a Ratita hasta allí volando, el próximo finde mismamente. Pero ¡alas, poor me! Resulta que no tienen nada hasta mediados de diciembre. Bueno... en cuanto podamos planificar una escapada, nos vamosssss.

Estas Chozas de la Ruta de la Plata están en el Guijo de Santa Bárbara (Cáceres), a pocas horas de Madrid, muy bien equipadas y a un precio muy asequible. Podéis contactar con este lugar en el mundo en el teléfono 686 340 112. Preguntad por Toñi y decidle que llamáis de mi parte. Es una chica realmente amable.

Ya me contaréisssss.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Muertes

A la izquierda, foto de fin de curso 1953, Colegio Mayor César Carlos, Madrid. Señalado en rojo, mi padre, contento por haber aprobado las oposiciones a la Escuela Diplomática. La encontré en Internet, curiosamente.

A la derecha, bajo estas líneas, el mismo Señor Embajador, en agosto de este año. Es la última foto que tengo suya.

Ayer hizo dos semanas que murió. Tuve la oportunidad de darle mi último adiós, mi última caricia sobre su mejilla aún tibia, en la mañana del miércoles 27 pasado, en el Hospital Quirón de Somosaguas. No hubo entierro ni incineración, ya que, pese a su edad y posturas conservadoras, quiso donar su cuerpo a la Facultad de Medicina. Mañana me voy con mi madre y herman@s a Zaragoza, donde familiares y amigos de la tierra le daremos su homenaje con una misa. Descanse en paz.

Todo un personaje, Don Mariano Baselga, todo un carácter. No fue fácil tratarle, pero era buena gente. No diré nada más, no me sale. Lo recordaré con cariño, eso sí.

El lunes murió mi prima Marta. Esta foto es de septiembre 2005, en la celebración de las bodas de oro de mis padres. Fue el último día que la vi, y el primero y único que me conoció como mujer. Célibe del Opus Dei... os podéis imaginar el shock...

Pero no, no era una opusiana al uso. Era todo amor y corazón. Ahí la tenéis con su sobrinica Leticia, sonriente y hermosa como aquella tarde en San Mateo de Gállego.

Otra víctima del cáncer, y ya van... qué sé yo cuántas. El año pasado, Pepita primero y la madre de Manzanita después. Ahora Marta.

Muertes. Son parte de la vida, como el amor. Quizá tan seguidas impresionen un poco, pero ayudan a valorar a las personas queridas. No temo a la muerte, sólo al olvido. Por eso es tan necesario poner esta mención a los que se fueron, y querernos un poco más y mejor mientras nos llega el turno.

Adiós, padre. Adiós, Martica. Aprovechasteis bien vuestra vida. Gracias. Intentaremos hacer lo mismo.