RECORTES NO

lunes, 22 de diciembre de 2008

Estoy HARTA de las madres-víctima

Pero que MUY harta. Hasta el mismísimo coño, vaya.

Sé que voy a parecer insensible, cruel y qué sé yo cuántas cosas más, pero me da igual, porque sé que mi razonamiento tiene base sólida. También extrema, lo sé también. Soy así en algunas cosas.

Empezaré por una comparación muy bestia.

Imaginaos alguien que, durante meses, o años, trenza una cuerda para medio-ahorcarse, es decir, restringir su respiración hasta el umbral del ahogo, pero sin llegar a morir. Sabe que le va a doler, que le dejará marcas imborrables, pero también que la falta de oxígeno le producirá un cierto estado de placidez, de satisfacción interior, una especie de Nirvana físico y/o espiritual. Lo hace porque quiere, porque la parte buena de la experiencia compensará la mala. Miles lo hicieron antes y cuentan maravillas de ello, así que... adelante.

A mí me parece bien, en serio, que se pueda hacer algo así. Algunas prácticas sexuales se parecen bastante a eso, y las religiosas en las misiones africanas pueden pasar por algo así también. En ambos casos, y cualquier otro ejemplo similar, mi más profundo respeto. Lo que NO me entra en la cabeza es que, tras esa larga premeditación y planificación, una perfecta consciencia de la parte dolorosa y secuelas previstas, quien haga eso se lamente, queje, y victimice.

Hace un par de días, una ex-jefa me remite una carta-cadena, de la cual os reproduzco un fragmento:

Querido Papá Noel:

Te escribo esta carta con un lápiz rojo de mi hijo, en el dorso de un recibo, sentada al lado de la lavadora entre un lavado y otro, y quien sabe cuando volveré a tener un poco de tiempo libre en los próximos 18 años. He sido una buena madre durante todo el año.

He alimentado, lavado y cuidado a mis hijos cada vez que lo han necesitado.
He visitado al pediatra muchas más veces de lo que he visitado a mi propio médico. He vendido sesenta y dos papeletas de lotería de navidad del futbol de mi hijo.....

Pensaba que quizás, visto que no te he pedido nunca nada, esta Navidad podrías traerme algunas cositas. Aquí tienes mis deseos:

Me gustarían una barriga plana, de esas de las artistas de hollywood, unos brazos que no dolieran y fueran lo suficientemente fuertes como para apartar a mi hijo del estante de las golosinas, mientras hace una rabieta en medio del supermercado.

También quisiera una cintura, ya que en algún lado perdí la que tenía, hacia el séptimo mes de mi último embarazo.

[...]

... y así un sinfín de duelos, quebrantos, ruegos y consideraciones autocomplacientes y autocompasivas. Cerrando la carta, el consiguiente y consabido "Manda esta carta a todas las mamás que conozcas, etc..." Lo flipo, de verdad...

Ojo, que la carta no tiene visos de ser un chiste, o si lo es, no lo he entendido.

También ojo, en ningún sitio se dice algo como "me engañaron", "creí que ser madre era otra cosa", "no me advirtieron de las consecuencias en mi silueta"... En lugar de eso, se presenta la maternidad como un hecho ineludible de la vida, ajeno a la voluntad individual, como el color de la piel o el tamaño de los pies. No se plantea para nada que se la impusieran, bajo coacción o amenaza. Tampoco se menciona que en su lugar de residencia los medios anticonceptivos fueran un producto restringido o inexistente.

O sea, "nací madre, y qué duro es". ¡Jooodeeeeer! ¡Qué falacia, por Diosa!

Desde luego, quien elaborase la carta tiene un concepto de santidad indiscutible. No habla una simple madre, nooooo. Es la mismísima Virgen María. Eso de "he sido buena y sé que lo que pido es imposible" me rechina los dientes del alma. ¡Y encima con peticiones estéticas!

¿Qué todos tenemos derecho a quejarnos? POR SUPUESTO que sí, pero si estamos viviendo una situación elegida conscientemente, victimizarse es jugar sucio. Vuelvo a insistir que en esa carta no se menciona PARA NADA la maternidad forzada, una violación, o la falta de medios anticonceptivos, por tanto parto de la base de una acción voluntaria.

Destacar el altruismo y generosidad de una madre me parece bien en principio, pero de nuevo hacerse la víctima en ese terreno me parece brutalmente abusivo y sesgado. Esa madre lo entrega todo y sin ayuda, como si sus hijos fueran del Espíritu Santo, porque la carta NO menciona al padre de la(s) criatura(s), ni su desatención de la familia, ni se queja de un abandono de hogar... Esto implica una exclusión voluntaria de la participación masculina en esa entrega hacia los hijos, una total exención de responsabilidad, o bien (o a la vez que) que un secuestro de los méritos y apropiación de sacrificios.

Léase: "el padre no existe, ser madre lo es todo. ¡Qué duro es y qué santa soy!" ¡Uffffff! O la autora de la carta es una auténtica desequilibrada, o soy una gilipollas integral que no se entera de nada, sisters...

  • Hablar de la maternidad como un hecho natural involuntario, incluso intrínseco a la mujeridad, es una barbaridad.
  • En el caso de que NO sea voluntaria, callar o soslayar los hechos o personas que la imponen es peor todavía.
  • Si además se desempeña en solitario, quejarse de lo duro que resulta SIN señalar al /a los culpable(s) es un insulto a todas las mujeres.

Yo soy madrastra, no madre, que en algunos aspectos es más duro y en otros, menos. Pero mi vida es la misma que la de mi pareja. Vivimos y viviremos condicionadas por nuestro hijo, y no se nos ocurrirá victimizarnos JAMÁS. Cuando ella estuvo sola, con dos hijos, después de separarse, lo pasó mal, pero no se le habría ocurrido escribir una carta así, ni en broma...

Si te obligaron, engañaron, o abandonaron, DILO, danos nombres, denuncia, ALGO. Pero basta ya de víctimas santificadas. Así sólo se perpetuarán los abusos.

7 comentarios:

farala 68 dijo...

talmente de acuerdo... perpetuando roles de madres abnegadas, eso ya no puede ser... mi lema ya sabes, vivor de mis padres hasta que pueda vivir de mis hijas!! hjjaajaja...

marga dijo...

se me ocurren tantas cosas que son tan polémicas que no las expondré por aquí, por temor a que alguien pase sin conocerme y se me malinterprete

diré brevemente que coincido en muchos puntos con lo que dices, y también me indigna

en la sociedad en la que vivo la mayor parte de los embarazos no se planifican, para qué planificar lo que ya está planificado desde que la partera dijo: es una niña..., para qué planificar si no existe para muchas mujeres un plan alternativo
es un tema complicado y delicado

un abrazo

Feliz Año para ti y tu familia
Besos

Olga_C dijo...

Farala: ojo, que tus hijas podrían decir lo mismo, jejejejeee.
Marga: tema delicado, lo sé, por eso lo he tocado... espero que no hundido ;-)
Besos

marga dijo...

no no, no me malinterpretes...lo dije como una manera de decir, no lo has hundido para nada

:)

Mercedes dijo...

Bueno que les digo, un poquito "over reaction" la cosa.

La carta no es más que un conjunto de tópicos cursis muy del gusto femenino clasemedia condicionada, casi siempre desocupada y sin diversiones (no me imagino a mi madre que tenía que dar 8 horas de clase al día, repasarnos luego las tareas, vigilar nuestra alimentación, nuestras salud y nuestras notas, escribiendo semejante boludez, mi madre lo que estaba era cabreada y mandaba como una generala), no creo que quien la hizo pensara siquiera en maternidades forzadas. No es más que una "elegía a la imagen de una madre formada por años de condicionamiento heteropatriarcal".

No tiene que ver con embarazos forzosos, es simplemente lo que es. No es queja para ellas, por eso no pueden sentirse engañadas, es pura y simplemente, "destino", no hay hombres en la carta porque los hombres no están "para ocuparse de los hijos", faltaria más. Los hombres están para lo que están, en la calle y la mujer en la casa. Y si hay alusiones a la estética es porque ah... Ahí si, aparece aunque no se mencione "san josé" que si la virgen se pone flácida y con barriguita comenzará a ver a la no tan "santa" que le pase por delante.

"Parirás con dolor" dicen los cuentos religiosos y las mujeres nos lo hemos tragado al dedillo tanto que algunas hasta hacen elegías gustosas en forma de carta quejumbrosa. Menuda tontería cuando existe la anestesia :-P. En todo caso no creas, esta imagen de martir a cuestas encanta hasta a muchas lesbianas, mira que el "dramaqueenismo" suele estar a la orden del día... Y viven "pariendo con dolor aunque sólo sea la cesta de la compra". Ahora justo me habla mi ex por el messenger y yome tomo mi tiempo porque se que me contará un nuevo "parto", aunque sea en forma de contrato que ya querrían para si cualqueira de sus competidores... OVER REACTION... Si es que nos han sabido condicionar muy bien... O será el "destino"?

Olga_C dijo...

Gracias por tu detallado comentario, Mercedes. No dudes que tus ideas, que complementaré con la lectura de tu blog, que acabo de descubrir y que añado a mi lista de enlaces importantes.
Besos.

Candela Cano dijo...

Qué de acuerdo estoy contigo. Tengo dos hijas y a las dos las he criado en solitario. Las dos deseadas y buscadas. Más trabajo, sí, pero nada mejor he hecho en toda mi vida que quererlas y dejarme querer por ellas. No se me habría ocurrido escribir una carta así ni parecida. Esa carta es una mezcla de: represión femenina en el franquismo, abnegación cristiana y Corporación Dermoestética.