RECORTES NO

lunes, 29 de septiembre de 2008

Farala IV: Finale Insieme


Pocos días después de aquel encuentro fortuito contigo en aquella tienda (ver Farala II), me fui a Barcelona para concursar en Saber y Ganar.

Es uno de los contados programas de TV que en mi familia siempre hemos seguido.

Un par de días antes de mi viaje, mi madre supo que me llamaba Olga. Podría habérselo dicho después de la emisión del programa, pero no me pareció bien dejarlo como sorpresa. Habría sido un tanto frívolo.

A mi regreso de la grabación, mi madre me recogió en el aeropuerto.

Era la primera vez que mi madre me veía así (foto), que se veía obligada a llamarme por un nombre que no me había puesto ella.

Apenas dijo nada. Su mirada de horror y estupefacción no se me olvidarán. Al día de hoy, no sé qué pensaron o dijeron mis madre y padre de mi participación en el concurso. Ni siquiera sé si lo vieron. No me he atrevido a preguntar.

Es difícil evaluar si una salida del armario así, a bombo y platillo, fue buena idea o no.

Es una de las cosas que siempre quise hablar contigo, Farala. No sólo por ser quien eres, o porque sabes lo que sabes, sino porque no puedo evitar relacionar aquel encuentro fortuito en aquella tienda con mi aparición en Saber y Ganar.

Años antes ya venía usando el seudónimo con el que me presentó Jordi Hurtado en el programa: Olga Cambasani. Lo había acuñado revolviendo las letras de mi nombre y apellidos originales. Un juego muy literario, ¿verdad? un tanto egocentrista, narcisista si me apuras, sí... Soy así. Yo soy ésssaaaaa....

Algo de azar también hubo, porque

  • Olga Valero Cambasani
  • Rosana Gamboa Caviell
  • Amara Blesco Gavilano
  • Blasa Amigó Calvareno
  • Eva Mansilla Cobarago
  • Isabel Omago Valcarna
  • Macarena Villas O'Boga
  • Mairena Gallava Bosco
  • Maura Cabello Agosian

contienen todos las mismas letras. Elegir un seudónimo no fue como decidirme por un peinado o un color de labios. Fue una mezcla tanto de circunstancias como de letras.

Tenía que ocultar el apellido de mi familia. Por mucho que te reconozcan, usar un apellido extraño aleja las posibles desgracias de los tuyos. No me avergüenzo de ello. Interioricé la culpa. Suele pasar cuando te quieres morir.

Empezar ésa mi verdadera vida no fue la realización de un sueño, sino el despertar de una pesadilla. Me esperaban tiempos duros. Ninguno tanto como interpretar un papel en lugar de vivir.

Años antes de ese enero de 2000, Olga Cambasani era real, pero sólo en Internet. Por eso me conocieron antes en el extranjero que en España.

Descubrí que esa web-vida tenía que pasar al mundo real, o me moriría. Me puse fecha de muerte: 30 de octubre 1998. Un amigo, preocupado, me llamó dos días antes: "Olguita, ¿cómo estás? Me tienes preocupado..." Fue una conversación anodina, corta. Paco nunca supo que me había salvado la vida.

¿Comprendes por qué te comprendo? Hay verdad de un lado y fingimiento del otro. Vives por no morir. Hay que encontrar el hilo conductor, o algo...

El hilo de Ariadna teje nuestras historias. Fingimos ahí afuera mientras aquí proyectamos sueños, proyectos, afectos inasibles, creamos mitos sin cavernas. Luchar por una vida mejor siempre es una ilusión si no nos sentimos vivas en todos los instantes que nos hacen latir.

¡Cuántas veces no habremos deseado dormirnos, soñando que todo fuera un mal sueño!

La vida es UNA. No la decidimos. Nuestro género tampoco. La fragmentación de los constructos son un puzzle al que siempre le faltan piezas. Por eso Del LaGrace Volcano sólo puede reivindicarse. Las frases brillantes y las imágenes rompedoras que asombran o escandalizan sólo estimulan a quienes se aburren.

Por eso cajco y seguiré cajcando.

Mi ratita está a punto de llegar. Estoy preocupada, se encuentra mal de la tripa. Y no le gusta conducir de noche.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Intermezzo...

Antes del movimiento final, tengo que dejar pasar unos días.

De repente lo que quería decir me resulta incomprensible y completamente carente de interés. Quizá porque el día se ha nublado y me he puesto tonta. Quizá las hormonas jugándome una de las suyas... Jo, qué rabia.

He perdido el hilo contuctor y vuelvo a la pregunta sin respuesta. Hay dudas trompeteras que son de lo más inoportunas, leñe.

Bueno, os dejo con Achmed, the Dead Terrorist, por si no lo conocíais. Hay que saber inglés para entender algo, pero el muñeco en sí mismo ya es todo un show. Su creador, Jeff Dunham, ganó el premio al mejor ventrílocuo de los USA en el 2007.

Que lo disfrutéis.

PD: Encontré una versión subtitulada :-)

jueves, 25 de septiembre de 2008

Farala III: Adagio in Himmliches Ruh

¿Una taza de pu-ehr? Ojo, no te sientes encima de ese cojín, lo acabo de coser y no sé si me habré dejado algún alfiler...

"[...] Vida son los libros, libros que son vida, las palabras, vuestras palabras, mi vida, vuestras vidas, mis palabras; literatura es lo que no es. Y lo que separa lo que es de lo que no es.[...]"

No se te escapa una, ¿eh? Y eres tú la que me llama malapieza... Habrásevistotamañainjuriaaaa.

"Vuestras... mi... vuestras... mis..." Tónica - dominante - tónica - dominante. Brillante, sí señora. Tradicional a la par que eficaz.

Somos profes, debemos ser prácticas: tenemos poco margen, y nos falta tiempo para escribir poco, como dice Hester. Las cosas tienen que entenderse, la mente humana necesita simplicidad para almacenar lo esencial y seguir aprendiendo. Que nooo, nuestr#s alumn#s no son estúpid#s, sólo necesitan frases simples para poder manejar conceptos complejos.

Volvemos a la autoría colectiva, es inevitable que nos surja como hilo conductor. Ya no nos podemos plantear literatura como un ejercicio individual, a lo Lázaro Carreter (¡ay, qué recuerdos me traes del bachillerato, jodíaaaaa!), o a lo Roman Jakobson, porque conciben el acto verbal de a persona, del yo al él o ellos, sin pasar por el , sin mirar el colectivo implicado, sin apreciar la polifonía del plural...

mi(s) + vuestras = nosotras. Resolución armónica natural. Ahora que nos tachen de lo que quieran, pero la partitura avanza.

Derrida y Warhol nos tenían despistadas. El primero mareando la perdiz con aquello de que las palabras mienten (¿será cínico y cabrón?), el segundo haciendo márketing con un arte que no se creía ni él (su casa estaba forrada de Botticellis y otros maestros del Trecento y Quattrocento, ni un solo cuadro suyo o de sus coetáneos). ¡Diosa! ¡Cuánto tiempo perdido!

"Oh, Mrs. Dalloway... Always giving parties to cover the silence..."

Ya, ya sé que prometí no tocar la estilográfica incorrupta de Virginia, pero me disculparás si tengo una relación un tanto especial con esa novela desde que la traduje (hace ya 15 años, uffff qué vieja soyyy). Ed Harris está maravilloso en esa escena, aunque Meryl Streep nunca me ha caído demasiado bien...

No es que los Bloomsburitos me emocionen mucho. Pero recorrer las calles de Londres o Dublín con una de sus pesadísssimas novelas-paliza a modo de guía turística fue divertido, ¿verdad? No llegué a hacerlo con Joyce, pero sí con la Stephen. Mola. Es una vida, la tuya, la mía, la nuestra.

Algún día aprenderemos a dejar de poner puertas al campo. Cuando creamos algo irreal siempre es porque la vida nos lleva a ello, por tanto la vida es igual de irreal, o la ficción es igual de vital. "Voy de mi corazón a mis asuntos", decía Miguel. Es lo que hacemos al entrar aquí: leer y escribir mientras la olla exprés pita en la vitrocerámica o el peke está en el cole. El blog pone fecha y hora a los posts, los que leen verán que ayer no escribí nada, posiblemente porque estuve leyendo o pensando... Lo que leen aquí es provocación de una escritura inconsciente de otros fragmentos de vida. No sólo la palabra es literatura, como el ruido tampoco es lo opuesto al silencio.

Ahora mírame a los ojos y contesta, sin intentar ser brillante, ni pensarlo: ¿aparte de consuelo y evasión, qué buscabas creando un blog?

Huy, ligar, jajajaaaa. Claro, pero ya sabes que eso no se hace, sino que nace. Si no nace, es porque estamos atiborradas de anticonceptivos mentales, o que la fase lunar no es la propicia, es igual. Si dejamos de intentarlo es cuando sucede.

Aaaah ya... Estás harta de dejar que te pasen cosas, quieres ser la autora de tu propia vida. Harta de que la escriban por ti, de ser esa flor que espera a la abeja en el oído: bzzzz... ¿O no es eso tampoco? Perdona, no sé... Como hay tantas flores y perfumes en tu blog, yo creí que...

Vale. Da Capo, pues...

"[...] añadí, musitando, un: “bueeno, se supone que en literatura de mujeres. [...]”

No sé si lo musitaste para autoconvencerte de que algo queda de todos los años trabajados, o porque sentiste que en el "nosotras" estaba tu salvación. Me asalta una enorme curiosidad: ¿existe la más remota posibilidad de que tu interlocutora haya leído la serie de blogs que y yo hemos escrito después de esa conversación? Jajajajaaaaa. Sería genial... o terrible, no sé, tú dirás...

Eres total, Farolilla. Sales de la nada en medio del caos y te pones a lanzar compases. Lo estás haciendo muy bien. Y encima vas provocando incendios... Ya te digo, no se te puede dejar sola.

Te tiemblan los dedos. Mírame otra vez y tranquilízate.

Ahora voy a hacer más té, que se ha quedado frío. Enseguida seguimos trabajando.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Farala II: Strumming Allegretto


Tengo delante tu esbozo de partitura, esa polifonía que titulaste literatura de mujeres. Me la he impreso en papel para verla mejor. Sólo son los bajos cifrados, pero no me canso de desarrollar la orquestación una y otra vez... y me meo de la risa, como hace tiempo que no me reía...

"Ayayayyyy ma mèèèère, pourqoui m'as-tu fait çaaaaa?" Si es que no se te puede dejar sola. Vas y abres un blog hace nada, nos cruzamos blogueando por estas tierras de Diosa, y me contagias tus fiebres...

A ver. Centrémonos. Sin duda nos echábamos de menos. Suena raroraro, pero es así.

No se me olvidará tu carita de sorpresa amable, enmarcada por tu melena de entonces, cuando mi ex y yo nos topamos contigo en aquella tienda... Desde ese día un elástico inefable nos tira de la oreja para que mantengamos esa larga conversación pendiente. No han pasado tantos años, y casi ni somos las mismas... ¿personas?

Hablemos de género, pues. Ah no, que resulta que mi Obertura y fuego es puro sexo, na que veeeer... Bueno, pero ¿no quedamos que sexo y género son lo mismo? Lo dijiste tú, reina, no yo, caminando por el pasillo, como si tal cosa. Ya te vale...

Quizá sea cierto. También vas tú y mencionas a Wittig: "No soy mujer, soy lesbiana", escupió la muy marrana. Ah no, que tampoco nos sirve. Quizá más tarde, para el ritardando final, ¿vale? O mejor para un fragmento en contrapunto, si se tercia. Ya veremos.

"Por Kristeva, por Butler, por Foucault..."

Y por Tutatis, y Belenos, y Belisama, no te jode... ¿A que te lavo la boca con jabón?

Pues no, no nos sirven. Y BePo tampoco ayuda mucho.

Ah, mira. Fíjate qué casualidad, esta mañana estaba yo ordenando papeles de mi historial clínico y me asaltó una receta de mi endocrinóloga del Institut Dexeus (2004): Gel de Dehidroisoandrosterona (1 gr.), que me recetó cuando mi líbido andaba algo "distraída". Qué transgresora la endocrino, ¿verdad? Ni era, ni soy menopáusica, ni hetero-que-necesita-estar-a-tono-pa-su-maridito-que-si-no-se-desanima-pobrecico, ni era entonces soltera-que-busca-estímulos-y-emociones-en-la-promiscuidad, sino mujer y lesbiana, normalita, con pareja estable (un peaso mujerón, morenaza 9 años más joven que yo, 9 centímetros más alta, ex-modelo y tal), y sin embargo va la doctora y me receta un estimulador de la líbido, como se lo había recetado anteriormente a otras muchas mujeres "bajas de forma". Anda que BePo... ya le vale, descubriendo el Mediterráneo...

Ya, ya sé que no necesitabas esa demostración, como tampoco te habrás planteado demasiado en serio firmar el contrato contra-sexual. Pero ya que te tengo delante y que lanzas temas y variaciones a gritos, fruto de una noche cualquiera de extremo agotamiento, ¿qué tal si te planteas por qué a --sin ir más lejos, que también me tienes delante, jate tú-- ese Manifiesto-con-contrato me resulta tan ridículo como pretencioso? Dónde BePo acaba de estar y dar tres voces al pregonero, yo ya he ido y vuelto dos o tres veces sin hacer tanto ruido.

Digo a MÍ porque me conoces, sabes de mi vida, más que much#s, y por tanto también sabes que ni las convenciones ni las contravenciones pueden explicar por qué no estoy loca, ni me he quitado la vida, ni me he cansado de luchar por una vida tranquila. Sobre todo, sé que entiendes, mejor que much#s, lo rabiosa que puedo sentirme yo cuando alguien se otorga la AUTORÍA de una identidad que no conoce, posiblemente ni reconoce. Verbigratia:

"Hombres que se hacen / quieren convertir en mujeres (o viceversa)"

"Hombres que se sienten mujeres (o viceversa)"

Shit yourself, little parrot...

No deberíamos extrañarnos demasiado. Freud, o su Lacayo-Lacan hablaban de / sentenciaban sobre la(s) mujer(es) desde fuera, hasta que algunas de nosotras les clavaron el pico y se pusieron a hacerlo desde dentro. Mucho pavo con pico de oro... pero ninguno se podía quitar el suje simbólicamente como Gisèle Halimi... Poco se ha avanzado desde entonces: porque hoy las supermegaexpertas en queer theory se ponen a hablar de transexualidad y dicen cada melonada... Joder, me pudren las entrañassss.

¿Tú crees que alguien me publicaría? Mili, la de Berkana, y su círculo de koleguitas, seguro que no. Me tienen fichada, soy peligrosa. En otros sitios me tomarían por loca. Pero si les preguntamos a ellas, saben todo lo que tengo que decir, hasta mis entresijos, como si me hubiesen parido. Claro, como han visto a Bibiana Fernández en la tele, ya está todo dicho. No hacen falta autoras como yo. Lógico, ni he parido ni puedo parir. Ni siquiera menstrúo. Ta clarísssimo.

El esencialismo está démodé. Tanto performative pauah de la palabra ha convertido al SER en palabras. Lo que digo, hago, o digo que hago es lo que soy. Así de simple. Pues nada, mañana digo que soy un árbol, me pongo una peluca de hojas, me pinto de madera y me planto en el parque. Ya SOY un árbol. ¡Tócate las tetas!

El virus que envenena todo esto es la arrogancia, y la única forma de acabar con tanta tontería es darles collejas a l#s listill#s. Nada humano puede definirse sólo individualmente, por eso no existe LA mujer, sino LAS mujeres (hace tiempo que lo sabemos, pero mira que el ego humano es fuerte, jamía). Por eso estamos aquí, compartiendo nuestra autoría, cuestionándonos colectivamente, construyéndonos, haciéndonos fuertes. Tú abriste un blog buscando refugio en tu tierra, aquí en Nosotrasland.

Lanzamos yoes (yo en plural, quiero decir) y nos regresan ecos de nosotras. Así ligamos, lloramos, reímos, aprendemos y soñamos. Nadie hace todo eso como nosotras, conocemos las artes del Quilting mejor que nadie. Sentimos el vacío cuando no encontramos la aguja y el hilo que nos conectan a nuestras madres, abuelas, referencias hermanas. Cuando nos enamoramos, siempre pensamos en ellas. Humildemente. No digas que no. Es suficiente para saber que caminando se hace camino, que las definiciones son el abismo, como ése del hulahoop y la burbuja negra, yasabesloketedigoresalá...

Un ruego final: cuando hablemos de literatura, traete lo que quieras menos libros, por favor. Escribiremos sin papel ni teclas, leeremos con los ojos cerrados. Escucharemos los rumores del Ouse, sin rescatar el cadáver de Virginia. Te lo prometo.

Huy, voy a hacer la cena, que se me ha hecho tardííííssimo. La culpa es tuya, como siempre. Si ej queeee... no aprenderé nunca. :-)

martes, 23 de septiembre de 2008

Farala I: Obertura y fuego


Podría haber sido otra mi musa para éste y próximos posts, pero ella se cruzó primero. No lo hizo a propósito, yo no la busqué.

Con el final de tu post me planteo el principio de todo:

"Así con estos posts… ¿cómo voy a ligar?"

Pues encaja esto como puedas, darling: Si no ligas así, jamía, las nenas están ciegas, sordas, cagadas de miedo, o... tienen pareja (qué le vamo hasé). No voy a decir que no te merecen, tampoco es eso, pobres...

Pero eso es sólo el principio... Un fraseo que luego volverá. ¿Has escuchado "The Unanswered Question" de Ives?

La blogosfera bollo es una hoguera de autoras. Sí, sobre todo eso.

  • Hoguera porque ardemos todas, incendiadas por nuestros borbotones verbales, sin cuyo caudal no estaríamos aquí.
  • Hoguera porque hay vanidades varias que se inflan y desinflan, día sí, día no.
  • Hoguera porque buscamos el calor donde quizá lo haya, o no, pero si lo encontramos no nos vamos a quemar, tanto si nos inmolamos como cera combustible, como si arrasamos en plan lanzallamas de oxígeno seco.
  • Hoguera porque siempre quedan al menos las cenizas. Sabemos ser Ave Fénix, igual que nos sabemos el Ave María para pedir perdón cuando toca.

Fuera de aquí... ardemos nuestra autoría hacia adentro. Mmmm... o no, pero dejémoslo ahí de momento.

Y por si hubiese poco fuego, lo atizas abriendo la Caja de Pandora:

  • ¿Literatura? Escribo, luego existo... o no. También puede ser antimateria, ergo destrucción...
  • ¿Mujer(es)? ¿Yeso quéh? ¿BePo , Wittig, De Beauvoir, , o yo? La liaste, reina, pero bien liada, a fe mía. O igual la liamos las dos, o entre todas. Espera y verás.
  • ¿Neurosis intersexuada? Joooodeeer... Pa qué las prisas, pero ya puestas... from lost to the river, sister.

Así que la culpa es tuya. Escribiste el post adecuado en el momento equivocado. Encendiste el mechero y me prendiste la mecha. Menos mal que dejaste de fumar, que si no, servidora te denuncia por pirómana. ¡Hala!

Ahora... atentas a próximos posts.

Y ahora vas, y lo cajcas.

lunes, 22 de septiembre de 2008

"Te quiero, pero no sé cómo hacerlo"

"Yo también... y yo tampoco".

Lo malo de este diálogo es que es real y reciente.

Miro fuera y veo que va a llover. Nada nuevo, la misma piedra con distinto collar:


ALGO PASA . . . . . . . . . . . . . . . . .

Estoy cielo como el gris
de una tormenta vecina.
Angustia que eleva a las nubes
Mi corazón de plomo y mercurio.

¿Qué pasó en aquel país
donde en mi pecho te mecías?
Como un junco te doblabas
Enamorada del viento.

El tictac ya suena a yunque
Machacado de ironías sin rumbo.
No te rindas por su ruido
Es el tiempo que nos odia.

Cien mil veces me torturen
En un cubo de agua helada,
Me abandonen desnudilla
Amordazada en la nieve.
Pero que no me quiten la garganta
ni me sequen el pulmón
ni me apaguen la delicia
De arroparte en los encajes
que mis costados tejen
por ti.

Suspiro, suspiro, suspiro
Una noche tras otra
y otra y otra.

¡Dime que me quieres!


Alucino... Escribí esto en marzo 1985. Se nota que es una escritura inmadura y algo cursi, pero la angustia es la misma, idéntico el cielo plomizo de esta tarde.

No he aprendido nada en 23 años largos.

Y ahora va una y lo cajca.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Bofetadas, llantos y silencios


Ayer no posteé nada. Día de espera. Tocaba reflexionar en otras cosas, otros sitios.

Esperaba una llamada de mi futuro trabajo que no llegó. Tal vez llegue hoy, y si no, a esperar el día 6 para empezar el cursillo de formación de Vigilante de Seguridad. No tengo otra cosa que hacer hasta entonces. Amaro far... ¿niente?

El lunes tengo cita con mi antiguo jefe para decirle que se busque a otra romántica, o una maruja-con-ingresos-auxiliares-a-los-de-su-estable-maridito. Podría hacerlo por teléfono, pero prefiero ver su cara cuando me oiga... Esta vez no lloraré, I promise.

Escribí una larga respuesta al post de Sparkling. Leí la respuesta de Farala. Me llevó más tiempo del que esperaba, y estuve blogueando y respondiendo brevemente en otros, añadiendo y reorganizando urls de sitios interesantes... Así se me fue la mañana.

lo que hago y por qué. No es relleno de tiempo libre. Pienso en voz alta cuando estoy convencida de que mis palabras son más útiles que los silencios que voy a romper, o al menos rasgar.

Nótese que he particularizado: no digo que LAS palabras sean SIEMPRE mejor que EL silencio. Emily Dickinson decía "They shut me up in prose [...] Because they like me 'Still'" (Me encerraron/callaron en prosa... porque les gusto Quieta/Callada). Decidió rebelarse. Qué pena que Internet no existiese entonces para asistir (en ambos sentidos: presenciar y ayudar) a esa rebelión...

Todo el mundo piensa y/o sueña, nadie puede evitar hacerlo. Sabemos que son cosas distintas porque el lenguaje (competencia/actuación) nos permite las dos opciones: hablar de ello... o callar. He elegido hablar de mis reflexiones y de mis sueños, sobre todo del sueño de ser feliz. De ahí el título de mi primer post. De ahí también el subtítulo de mi blog, donde también hago referencia a mi temperamento.

El mundo es cruel. Llama a la puerta y cíclicamente, cínicamente nos descerraja bofetadas sin avisar. John Lennon dijo que la vida es lo que sucede mientras hacemos planes. Yo digo que la vida es lo que sucede entre esas bofetadas. A veces te hacen pensar/reaccionar, a veces sólo lloras, a veces ambas cosas.

Hay que ser fuerte, nos dicen las amigas, para encajarlas y esperar la siguiente sin dejar de vivir. También hay que fajarse para ser autora y actora de esas bofetadas. Eso duele más, porque nunca sabes si has roto un silencio ajeno al tuyo... si has hecho bien llamando a esa puerta.

Estoy triste, ayer también lo estaba. Tenía y tengo miedo a que suene el timbre. Espero llamadas felices que no llegan y temo las que me dejarán la cara dolorida. Quizá me esté dando de hostias yo sola para prepararme las mejillas... No me digáis "no seas tonta", por favor.

No hago más que seguir un criterio. El mío. Escucho y hablo. Escribo y callo, concluyó Blas de Otero. No sé si lo hago buscándome, o encontrando más búsquedas. Sólo sé que es necesario.

Y ahora voy y lo cajco.


miércoles, 17 de septiembre de 2008

Dulce et decorum pro familia mori

Hoy he muerto como profesional de la enseñanza. Me duele, pero era necesario.

Mi familia (pareja, hogar, hijo putativo) necesita unos ingresos suficientes y regulares para vivir. Es motivo para buscar una salida fuera de la enseñanza. Ha sido esta empresa, como podría haber sido otra. De momento, ésta estaba a mi alcance, me dan el primer contrato indefinido de mi vida profesional (20 años ya... ¡Diosa, cómo pasa el tiempo!), resuelve mi situación.

Muerte anunciada, dadas las circunstancias. Sin oposiciones, un profesional de la enseñanza no tiene trabajo estable. El mercado manda, me dirán algunas. Sí, así es: en el mercado se expresan las tendencias sociales al uso: en el sector privado, a nadie se le ocurriría ofrecer las condiciones laborales de un profesor a un arquitecto o ingeniero, ni siquiera a un auxiliar administrativo, y a todo el mundo le parece normal pagar 50 Euros la hora a un fontanero o cerrajero, mientras le escandalizan los 20 o 25 que cobro yo... Así las cosas, la situación era insostenible.

Como profe y superviviente romántica, enamorada de mi profesión, nunca se me ocurrió pensar que fuera tan fácil conseguir un contrato indefinido. Con la de cosas que he visto y vivido, sigo siendo una pardilla en el mundo laboral. Basta con elegir una empresa en alza, llamar, rellenar unas cuantas casillas chorras, y ya estás dentro. Consigues el mismo sueldo, pero con mucha más estabilidad, que un(a) profe de idiomas en un colegio privado.

La reflexión que me hago es discutible (como todo), pero de momento la tengo clarísima. Pocas profesiones como la de docente han estado tan feminizadas históricamente. La feminización implica precariedad y pobreza, incluyendo en ella las tareas altamente cualificadas que no se ajustan al rol masculino (en el sector productivo y con resultados visibles). Si lo único que te ha interesado siempre es hacer bien tu trabajo y no rentabilizarlo al máximo, te jodes. Y joderse significa ser mujer.

No creo haber tirado nada a la basura. Mis conocimientos y experiencia están ahí, y los seguiré usando, no puedo, ni sé, vivir de otra manera.

He dejado de ser una romántica de la supervivencia. Eso no es bueno ni malo. Es un simple hecho.

Ahora mi familia podrá contar con algo más de seguridad, y eso me da fuerzas, endulza mi amargura, tranquiliza mi conciencia.

He muerto como profesora, pero renazco como persona. Una persona diferente, eso sí...


Addendum, al hilo de los comentarios: (¡Gracias, chicas!)

Hasta ahora, volver a casa después de trabajar era un paréntesis entre dos clases, que es donde yo vivía. A partir de hoy, el paréntesis estará en el trabajo, y mi vida empezará al cruzar el umbral. Parece una estupidez, pero es todo un descubrimiento para mí.

Y ahora vais y lo cajcáis.

martes, 16 de septiembre de 2008

Concurso Bitácoras 2008

Menuda tontería... Acabo de llegar y ya me inscribo en un concurso...



Nada más. No os pido el voto. Pero tenía que ponerlo aquí.

Y ahora id y cajcal-lo.

¿Visibilidad o Narcisismo? ¿Nosotras o ell@s?

Sí, de algún modo, es una pregunta provocadora.

Abierta y deliberadamente. También es una humilde confesión personal: varios psiquiatras me han diagnosticado personalidad narcisista borderline. "Nobody's perfect", que dijo Billy Wilder...

Si muestras algo que generalmente se oculta, pueden tacharte de exhibicionista o narcisista. Es inevitable.

Si alegas visibilidad como reivindicación política, se lo pensarán antes de atribuirte una enfermedad o desequilibrio mental. Tampoco mucho, aunque la coartada es buena.

Por lo leído en algunos blogs que intento seguir, la visibilidad es objeto de comentarios y acciones recientes.

Vale, sólo son pequeñas muestras. Se haga como se haga, hablar de ser visibles, o serlo, o mencionarlo sin decirlo, son cosas que NOSOTRAS nos planteamos en un momento u otro. Es un tema casi trivial en el colectivo.

Lo malo es que hay un "nosotras" (las lesbianas) y un "ellas/os" (el resto).

Entre lesbianas, nos comunicamos inter pares, blogueamos y comentamos, nos maileamos y telefoneamos. A veces para felicitarnos, alabarnos o apoyarnos, otras para insultarnos, criticarnos y rechazarnos. Es necesario, para bien y para mal. No pasa nada.

Lo difícil es soportar, torear, reaccionar, responder a quien no es lesbiana. Si nos cuestionan desde dentro, no nos duele tanto, pero si es nuestra propia madre, una amiga del alma, o una hermana... puede ser jodido.

"Sé discreta, Olguita. Tienes derecho a ser lesbiana, pero debes proteger a tu hijo".

"Mamá, a mis amigos les digo que Olga es mi tía".

"Cómo te gusta provocar, Olguita".

Seguro que habrá respuestas, mágicas acaso, ante estas situaciones. Yo ya he respondido a mi manera y vivo tranquila, porque mi pareja está conmigo en todo. Quizá (bueno, no, SEGURO) otras no lo tienen tan claro.

Posiblemente, yo juego con ventaja. Ser lesbiana visible es una pequeñez comparado con otras situaciones que he tenido que afrontar. Cuando lo explique, me pregunto si en este colectivo me seguirán considerando una más o un peligro para la comunidad. No sería la primera vez...

Y ahora vais y lo cajcáis.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Cartesiana, quamquam regina mea somnium felicitatis

Aviso a blogueantes: las futuras entradas de este blog tendrán todo y nada que ver con lo que sigue.

Soy mujer, feminista, lesbiana, luchadora a favor de la visibilidad. ¿Debemos proteger del rechazo a nuestras/os hijas/os ocultando nuestra condición? Si lo hacemos, ¿cómo les explicamos cuando crezcan que nos consideramos menos valientes que las heroínas que nos precedieron? Por favor, leed
el rosario de la madre de farala68. Ya tenemos los nombres, ahora pasemos a la acción, aunque sólo sea leyendo y escribiendo a partes iguales. Y eso no excluye soñar...


El enemigo de la humanidad sigue siendo la falocracia, pero mucho más el heterocentrismo. Hay demasiadas feministas que no se dan cuenta de eso. Algunas son vaginocentristas y vaginócratas, lo cual es imprescindible cuando se hace conscientemente. Si no es así, el razonamiento es cojo por los mismos motivos que se pretende combatir.

Soy cartesiana, aunque mi reina es el sueño de la felicidad. ¿Por qué en latín, os preguntaréis? ¿Soy así de cursi/pretenciosa/culterana/...? Sí y no a cualquiera de estas opciones.

Soy filóloga, lo llevo ya en la sangre. Lingüista histórica, encima. Si me gusta explorar los confines de las palabras, aún más el desarrollo de la expresión humana a lo largo de los siglos.

No soy latinista. Mi blog no es un homenaje a la cultura clásica en general, ni pienso dedicarlo al latín. Soy pensadora, soy libre, mi blog es prueba de que existo. Tengo cosas que decir. Hablo 6 idiomas, y no cuento el latín.

Leí a Descartes por primera vez en francés, hace 30 años. No era romano, ni cura, sino un pensador. Lo cito en latín y en español. Me da ese punto, mira tú...

Tengo un sueño imposible, pero mío. A la profe de filo del Liceo la llamábamos la cojita, por aquello del Cogito... Quiero volver a pensar como lo hacía entonces, con 18 años. Fray Luis de León lo dijo antes que yo, retomando la palabra después de años de presidio: "Como decíamos ayer..."

Soy Sagitario, por tanto racional y soñadora al 50%. Adoro a Descartes a la vez que me cago en toas sus muelas. ¿Queda claro ahora?

Voy a hablar de las cosas que me importan, casi nunca gratuitamente, o quizá sí... No me planteo metas ni métodos. Una vez elegido el tema, le dejaré elegir cómo quiere que lo exponga, según el principio de "let the data decide".

Quiero ser feliz, aunque esto sea mi epitafio. Me planteo hacer un blog por primera vez como si fuera lo último que voy a hacer en esta vida. Sólo así puede salir bien.

Y ahora vais y lo cajcáis.